Por: Emmanuel Parra, Consultor GRC en FINCCOM


Introducción


El cumplimiento normativo o compliance es una función de las empresas para garantizar que se respeten las normas y se cumplan las leyes vigentes.

Esta función se encarga de asesorar, vigilar y monitorear los riesgos de posibles incumplimientos legales en la empresa. Pero, ¿basta esta función de monitoreo y vigilancia para, de hecho, garantizar el cumplimiento normativo? Nuestra hipótesis es que la exigencia normativa legal requiere de una motivación ética para disminuir las posibilidades de su infracción.


Funciones del Cumplimiento Normativo: Prevención


  • Evitar los riesgos. Se identifican los posibles riesgos de incumplimiento de las normas, se definen los controles y se forma a los empleados y directivos en el cumplimiento normativo dentro de un marco jurídico nacional y/o internacional.
  • Detección: Hallar las deficiencias en los controles de cumplimiento de las normas. Informar permanentemente a la alta dirección sobre los riesgos de incumplimiento de las normas, las deficiencias en los sistemas de detección y las medidas correctoras que se vayan a proponer.

El Departamento de Cumplimiento


La estructura y el tamaño del departamento de cumplimiento será proporcional al tamaño, organización interna y actividad de la empresa. Al frente del departamento deberá nombrarse a un responsable que actúe con independencia y autoridad.

Es importante que las responsabilidades del departamento estén claramente definidas, que cuente con los suficientes recursos financieros y que pueda informarse a la alta dirección ante cualquier riesgo o incumplimiento que se detecte. Por otra parte, el departamento de cumplimiento se encargará de llevar las relaciones con los organismos supervisores. Esto es muy habitual en el sector financiero. El equipo de cumplimiento normativo deberá coordinarse con los organismos supervisores para mantener un diálogo abierto y transparente y garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos.

El cumplimiento busca el respeto escrupuloso a la ley y a los códigos de la propia empresa. Para garantizar que no se infrinjan las normas, un departamento de cumplimiento normativo se encargará de evitar que se cometan delitos en el seno de la empresa, asimismo deberá diseñar políticas y procedimientos que deberán respetarse en el día a día de la empresa para impedir actuaciones delictivas y sanciones por infringir la ley.


Definiciones


Para Cindy Morrison, Directora de Cumplimiento de Post Holdings, Inc., «El cumplimiento es el acto de adecuarse a las políticas y procedimientos de la compañía según lo requieren las leyes y regulaciones”.

«El cumplimiento es una apuesta en la mesa. Implica seguir las leyes y normas que se aplican al negocio de su empresa», dice Carol Tate, Directora de Ética y Cumplimiento Legal de Intel Corporation.

«El cumplimiento es un marco para asegurar que una organización y su gente cumplan con las leyes y regulaciones que le son aplicables y para minimizar el riesgo de incumplimiento», señala Gerry Zack, CEO de la Sociedad para el Cumplimiento y la Ética Corporativa (Society for Corporate Compliance and Ethics).[1] 

[1] Cfr.: https://www.forbes.com/sites/bruceweinstein/2019/05/09/whats-the-difference-between-compliance-and-ethics/#326ffa267524

No obstante, lo anterior, es dudoso que un marco normativo específicamente legal, sea suficiente para garantizar el cumplimiento normativo, aún presuponiendo los recursos coercitivos con los que cuenta en caso de que la norma no se vea cumplida. La obediencia a la norma legal requiere a menudo, en tanto que acción, un vínculo más fuerte entre el agente y la norma que busca ser respetada y cumplida. De otro modo, si tal vínculo no existiese, las probabilidades de que un agente (ya sea un individuo o una organización, i.e una empresa) busque evadir el cumplimiento de la norma en pos del propio beneficio aumentarían, puesto que la norma legal simplemente se representa como una coerción externa a su propio sistema de valores. En este sentido, es deseable que, a la exigencia del cumplimiento de la norma, se le añada el factor de la ética individual y/o colectiva


La Ética y el Cumplimiento


La ética es presentada como una dimensión propia de cualquier actividad humana y, en consecuencia, también de la actividad empresarial. Toda empresa actúa de modo más o menos ético, de ahí que sea posible diferenciar distintos grados de calidad ética.

En general toda ética pretende determinar una conducta ideal del hombre. La cual puede establecerse en virtud de una visión del mundo o de unos principios filosóficos o religiosos, que llevan a determinar un sistema de normas. Se divide en ética general, que estudia los principios de la moralidad, y la ética especial o deontología, que trata de los deberes que se imponen al hombre según los distintos aspectos o campos en que se desarrolla su vida.” [2]

Conviene puntualizar que la ética no solamente está vinculada con el ámbito personal y empresarial sino también con el plano profesional. Es decir, es muy importante integrar la ética y los valores en el contexto de la empresa para recordar que el factor humano es más importante incluso que la productividad.

«La ética es más difícil de definir que el cumplimiento, porque implica respetar el código de conducta personal. Cada uno tiene su propia ética. No hay una regla universal para la ética, pero la ética, en esencia, se trata de hacer lo correcto».[3]

En efecto, si bien la finalidad de la ética es establecer los criterios de la conducta correcta diferenciando aquellas conductas buenas de las malas, ella puede variar según cuáles sean esos criterios. Por ejemplo, en el ámbito individual, alguien puede seguir una ética que le permita ser feliz virtuosamente mediante ciertos valores como la prudencia y el hábito (i.e, la ética eudemonista aristotélica) o una ética del deber según la cual los individuos, en tanto que seres racionales, son capaces de actuar según las leyes de la propia razón (i.e. la ética kantiana)[4]. Sin embargo, lo que las distintas éticas y jerarquías de valores tienen en común, es que todas son realizadas y obedecidas como principios de la conducta individual, es decir, que el agente no necesita de una coerción externa para llevarlas a cabo.

En el caso de una ética empresarial, lo anterior dicho es de suma importancia. Si bien es cierto que una empresa, en tanto organización, incluye a un conjunto de individuos con visiones, valores y éticas propias, es fundamental que una vez trazada una visión ética general de la propia empresa -la cual debe ser, evidentemente, compatible con las exigencias del marco legal dentro del que se encuentra-, esa misma visión pueda ser interiorizada por sus integrantes a su sistema ético individual. Por “interiorización” se entiende el proceso mediante el cual los agentes individuales integran esa ética empresarial al conjunto de sus valores éticos personales. De esta forma, quienes integran este complejo organizacional (empresa), actuarán por principios éticos y no sólo por el temor que suscita la coerción de la norma legal.


Conclusión

Como hemos desarrollado en los puntos anteriores, el cumplimiento normativo sólo puede ser realmente eficaz cuando los individuos integrantes de una empresa integran a su propio sistema ético de valores los principios éticos de la propia empresa. Sólo al tener un fundamento ético existe el cumplimiento de la norma legal, que puede disminuir la posibilidad de la infracción de ésta última y lograr estabilidad jurídica al interior de la empresa.


[2] https://es.thefreedictionary.com/%C3%A9tica

[3] Op.cit.

[4] Cfr. Mora, Ferrater (2004). Diccionario Filosófico. Ariel, Barcelona. P. 1141-1149