Lic. en Derecho por la UNITEC, certificado en materia de PLD/FT por la CNBV y Oficial de Cumplimiento en Financiera Sustentable. Social Partner en FINCCOM.

El 28 de diciembre del 2018 se publicó la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2019 y trajo consigo una excelente noticia: el artículo décimo cuarto transitorio. Este artículo establece: “Para efectos de dar debido cumplimiento a las obligaciones previstas en los artículos 17 y 18 de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (la Ley), los sujetos obligados que no se encuentren al corriente en el cumplimiento de dichas obligaciones por el periodo del 1 de julio de 2013 al 31 de diciembre de 2018, podrán implementar programas de auto regularización, previa autorización del Servicio de Administración Tributaria (SAT), siempre que se encuentren al corriente en el cumplimiento de sus obligaciones de 2019.

No procederá la imposición de sanciones respecto del periodo de incumplimiento que ampare el programa de auto regularización. El Servicio de Administración Tributaria podrá condonar las multas que se hayan fijado en términos de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita durante el periodo de incumplimiento que ampare el programa de auto regularización. La vigencia del programa de auto regularización interrumpe el plazo de prescripción para la imposición de las sanciones correspondientes”.

Es decir, los contribuyentes que efectúan alguna de las actividades enlistas en los artículos 17 y 18 de la Ley (Actividades Vulnerables) como, por ejemplo, las inmobiliarias, podrán ponerse al corriente con sus obligaciones ante el SAT en materia de prevención de lavado de dinero.

Es el caso que, desde que se publico la Ley, la mayoría de los sujetos obligados se encontraban en ceros en lo que significaba implementar un régimen de prevención en sus organizaciones. Existía un deseo latente por cumplir con sus obligaciones ante el SAT para evitar evidentemente las multas, sin embargo, exigía un nivel de especialización que los costos y tiempos no lo permitían.

Hoy, después de una larga espera, tenemos por fin las reglas generales (Disposiciones) para que las Actividades Vulnerables puedan implementar un programa de autorregulación, la cual, es una maravillosa oportunidad para incorporar a estos sujetos al régimen de prevención que exige el Grupo de Acción Financiera Internacional contra el Blanqueo de Capitales (GAFI).

Los Contribuyentes que no actualicen las siguientes causas de improcedencia podrán solicitar la autorización para implementar el programa de autorregulación dentro de los 30 días hábiles siguientes contados a partir de la vigencia de las Disposiciones y tendrán 6 meses para concluir con el programa contados a partir del día siguiente que fenezcan los 30 días antes señalados:

Causas de improcedencia

I. No se encuentre dado de alta en el padrón de sujetos obligados para efectos de la Ley.

II. Los datos manifestados por el sujeto obligado, en el padrón de actividades vulnerables, no se encuentren debidamente actualizados en términos del artículo 7 de las Reglas de Carácter General.

III. El sujeto obligado no se encuentre al corriente de sus obligaciones establecidas en la Ley durante el año 2019.

IV. Aquéllas que constituyan la comisión de un delito previsto por la Ley.

Los especialistas en materia de prevención de lavado de dinero debemos asumir la responsabilidad que nos corresponde, pues no solo se trata de tener un Manual que contenga Políticas de Identificación y Conocimiento del Cliente o de envío de avisos cuando las Operaciones rebasen el umbral, se trata de blindar a las organizaciones de grupos criminales que buscan contaminar sus actividades con recursos de procedencia ilícita.

La propuesta para lograr esto es sencilla: capacitación, capacitación y capacitación. Capacitación inicial y continua, desde los colaboradores que laboren en áreas de atención al público o de administración de recursos, hasta los altos niveles directivos.

En FINCCOM, a través de nuestras actividades pro-bono, y numerosas labores sociales, podemos ayudar a tu organización a cumplir con el régimen de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo. No pierdas más tiempo y ¡contáctanos hoy mismo!

Las millennials de las Entidades Financieras, las Fintech, llegaron para revolucionar el Sistema Financiero Mexicano y se quieren hacer notar: “Somos la alternativa a la banca”, “vamos a dar lo que un banco quita. Un servicio anti-banca”[1]; “mi hobby favorito: visitar la sucursal de mi banco”, “me encanta despertarte con una llamada, marcarte durante el día y antes de dormir para que no te olvides de mí: banca tradicional”[2]; son algunos de los tweets con los que Fondeadora y Albo, Startups de Fintech, se quieren diferenciar de las Instituciones de Banca Múltiple.

¿Qué nos están vendiendo estos nuevos modelos de negocios? Principalmente, la experiencia del usuario. Poder hacer todas nuestras Operaciones financieras en un solo lugar: nuestro smartphone.

Las Fintech buscan simplificar la tramitología para poder recibir y mandar dinero entre cuentas de amigos y familiares, pagar en establecimientos y pagar servicios, y, por qué no, solicitar un crédito; sin esperar al menos una hora en la sucursal para que al final nos digan que nos faltó un documento. Por estas características es que comparo a las Fintech con los millennials: queremos todo rápido y sencillo. Las Startups que están construyendo su App para la realización de las Operaciones han encontrado una relación directa entre el tiempo que toma capturar la información de identificación del Cliente y subir la documentación necesaria para abrir una cuenta con la apertura exitosa de las mismas. La experiencia del usuario en el front es prioridad para la banca digital.

Sin embargo, la Captación de recursos del público en general y el otorgamiento de créditos y préstamos, son Operaciones reguladas por la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y supervisadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Temas como índices de capitalización y liquidez, calidad de la cartera, prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, entre otros muchos, son monitoreados por la CNBV para asegurar la salud de nuestro Sistema Financiero.

Por lo anterior, es que el 09 de marzo del 2018, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto por el que se promulga la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, y se reforman diversas leyes, para darle seguridad jurídica al nuevo ecosistema, estableciendo diversos plazos a la SHCP para la publicaciones de las Disposiciones de Carácter General que deberán cumplir los sujeto obligados para obtener, primeramente, su autorización como Entidad Financiera, y, después, las reglas de operación que deberán cumplir día a día.

Gobierno corporativo, Control interno, Comités de Crédito, Riesgos y Auditoría, Manuales de Políticas y Procedimientos, regulación prudencial, Prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo; entre muchas otras, son algunas de las obligaciones que abruman a nuestros emprendedores. Muchas de las 334 startups mexicanas siguen diseñando el modelo del negocio que convine las nuevas tecnologías con la experiencia del usuario para la realización de operaciones financieras.

En un primer momento, pareciera que las Fintech se encuentran ante el reto de su vida: regularse conforme a las reglas de operación de la CNBV o morir. Sin embargo, la realidad no es tan desalentadora.

Algunas Fintech han decido hacer equipo con Entidades Financieras pequeñas y medianas, como SOFIPOS, SOFOMES y Transmisores de Dinero, por mencionar algunas; para anidar en éstas las ideas innovadoras en tecnologías. En negociaciones entre iguales, sujetos obligados no bancarios están poniendo su experiencia regulatoria y de cumplimiento para que las Fintech comercialicen sus productos, de forma rápida y sencilla, a través del uso de nuevas tecnologías. La propuesta es sencilla: ambos sujetos combinan lo mejor que saben hacer en beneficio del Cliente.  


[1] @Fondeadora.

[2] @albomx