Las palabras que estás a punto de leer no son las convencionales y puede que incluso, puedan tener la capacidad de cambiar tu percepción de las cosas, o al menos eso deseo.

FINCCOM. Una firma que ha sido concebida NO con el propósito de fusionarse con la marea tormentosa del mundo de negocios de la actualidad, sino que entiende que es la puerta hacia un mundo mejor, una manera de dar voz a la justicia que es aclamada por la gente que sufre, que permite usar lo que queda de las leyes actuales para exigir un lugar digno de vivir a la raza humana y que, por esta visión poco convencional, puede que esté condenada al fracaso, y aún conociendo esto sigo por que creo fervientemente que nuestras acciones pueden tener un eco en el futuro. En alguien que sí crea, en alguien que escuche, en alguien que tome entre su alma las palabras de que no somos eternos y que el mundo al que tanto nos aferramos es tan pasajero como nuestro propio cuerpo.

Hoy en día las personas y las corporaciones actúan como si fueran a vivir por siempre y, cuando los esbozos de realidad los atacan, deciden consumir todo lo que quede a su paso, en el afán más puro de preservar y garantizar su vida por el periodo de tiempo más largo que se les permita.

Darle voz a lo que queda de las leyes, aquellas que no han sido corrompidas por cabildeos, aquellas que en su existencia, aún conservan un poco de respeto hacia la dignidad humana.

Y es que así, entendemos que a través de esta visión, podemos generar nuevas formas de pasar por esta tierra y aprovechar nuestra existencia. Las leyes que cuidan al medio ambiente están aquí a causa del uso desmedido, del consumismo, de la ideología que grita por la noche y te dice “solo existe el aquí y el ahora, come, bebe, usa y consume todo a tu paso, pues no habrá mañana, solo cuida de ti y de los tuyos”.

Un viaje tan largo ha creado a esta firma, un viaje iniciado desde temprana edad por la falta de aceptación de las personas, por la intolerancia, por el odio, por la maldad. Un viaje que ha seguido por muchos años y que sí, ha pasado por momentos en los que la oscuridad ha cegado el derrotero de nuestra misión en esta vida, pero que por la maravilla que se llama destino, hace que el protagonista que somos cada uno de nosotros, vuelva a su propio camino.

Un viaje que siguió a las metrópolis de placeres: Las Vegas, Nueva York, el distrito rojo de Amsterdam, o París. Y que continúo a los lugares más recónditos y misteriosos del planeta: Jerusalén, Katmandú. Sintiendo en sus calles milenarias llenas de misticismo, las respuestas a grandes enigmas que han hecho daño no solo al planeta, sino a nosotros mismos.

No somos eternos; y cada paso que damos el día de hoy, cada acción de bondad o maldad nos será entregada en determinado momento.

La plenitud ha estado siempre en la razón de hacer siempre con pasión, entrega y nobleza y solo así, el camino se abre por sí solo para colocarte en donde debes de estar.

Y aunque polémico para algunos, escribir estas líneas me llenan de satisfacción pues creo que, aunque hoy sea solo un artículo perdido en el ciberespacio, algún día caerá en las manos correctas, como en su determinado momento cayeron a mí las enseñanzas de los monjes del Tíbet.

Y así, haber creado FINCCOM® es mi forma de generar consciencia en los clientes que tenemos, en las personas, en las organizaciones que atendemos, a las personas que asesoramos y, aunque quizá dentro de mi propio equipo aún no saben mis propósitos más profundos, lo que sí saben es que cada acción que emprenden hace el bien para alguien, ya sea a las personas víctimas del tráfico humano, a las comunidades aterrorizadas por el narcotráfico o bien, las familias que han sido mutiladas por el terrorismo.

Somos idealistas y, el afán de vivir como firma es el afán de trasmitir el mensaje de que podemos ser buenas personas. El afán de que se puede siempre ser mejor. Creemos en un mundo mejor.

Entre la encrucijada de la maldad o la bondad, creo siempre en la bondad de las personas. En la humildad, en la nobleza. He visto a los más grandes caer, por enfermedad o por el suceso imprevisto, por la pobreza, por la crisis. No somos, una vez más, eternos, y hacer negocios y tratos éticos y conscientes serán nuestra única llave a la supervivencia como raza.

Gracias por leer estas líneas. Te dejo un poco de mis recuerdos por estas misteriosas tierras que cambiaron mi vida para siempre…

Daniel Medina
CEO y Fundador de FINCCOM®