El martes 14 de noviembre de 2017, tras un par de años de investigación, el ex CEO de Torneos y Competencias, Alejandro Burzaco, respondió a las preguntas de los fiscales durante el juicio que se les sigue a tres ex directivos de la Confederación Sudamericana de Fútbol en Nueva York. Alejandro Burzaco, uno de los 42 acusados en el escándalo de corrupción y sobornos en la FIFA.

Sobornos

En su más reciente declaración el 15 de noviembre, mencionó que entregó sobornos por un total de 15 millones de dólares al expresidente de la Asociación de Futbol Argentina (AFA), Julio Grondona. El sistema opero mediante dos subcuentas en los bancos localizados en Suiza. Los pagos al directivo de la AFA, eran triangulados mediante la empresa T&T, dueña de los derechos de trasmisión de copas en Latinoamérica, enviaba sus fondos a casas de cambio en Argentina o mediante pagos en efectivo.  Conforme pasaba el tiempo de entrar en 2006 con una oferta inicial de 600 mil Dólares para 2012 la oferta se duplicaba a más de 1 millón.

El llamado FIFAgate, ha tenido un alto impacto para el organismo deportivo debido a que ha involucrado a distintas cadenas televisivas en el continente. De acuerdo con las declaraciones del ex CEO de Torneos las cadenas televisivas de Latinoamérica que fueron beneficiadas en todo este esquema de sobornos, se encuentra Fox Sports (con alcance a todo el continente), Televisa (México), Globo (Brasil), MediaPro (España), Full Play (Argentina) y Traffic (Brasil). Estas empresas presuntamente pagaron sobornos para quedarse con los derechos televisivos.

Antecedentes

Desde diciembre de 2010, fecha en la que se debía decidir las sedes de los mundiales de futbol para 2018 y 2022. En el primer mundial se tomó a Gran Bretaña, España y Rusia, como principales participantes. El segundo mundial se debatía entre Estados Unidos y Qatar. Frente a estas postulaciones de los países, el órgano máximo del futbol a nivel mundial en medio de una serie de decisiones un tanto sospechosas se les dio la sede tanto a Rusia como a Qatar.

La decisión de los directivos de la FIFA de apoyar a otros países y no favorecer al mercado estadounidense, desencadeno una investigación en torno a una red de sobornos por 85 millones de dólares repartidos para que Qatar ganara la sede. Dentro de dicha investigación se dio con una pieza clave de nombre Chuck Blazer, exrepresentante de la Concacaf, vinculado a una red sobornos para entregar derechos de transmisión a las más importantes cadenas de televisión. Una vez identificado a este personaje se procedió a su arresto de parte del FBI, quien le propuso colaborar para dar con todos los partícipes de esta red.

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Redada en Suiza

Años más tarde en mayo de 2017, en Suiza se produjo una redada en el hotel Bar au Lac tomando a una buena parte de los dirigentes que se encumbraron con Joseph Blatter, expresidente de la FIFA hasta 2015. Derivado de esta investigación si tienen el mira  al expresidente de la Conmebol Juan Ángel Napout, de Paraguay; y Manuel Burga, exjefe del futbol de Perú y al exjefe del futbol brasileño, José María Marín.

Dentro del sistema de pagos ilegales relatados por ex CEO de Torneos se tiene la estimación de pagos que podrían ascender a 200 millones de dólares por parte de las empresas televisivas. Gran parte de estos sobornos tenían como principal objetivo tener de manera exclusiva los derechos de transmisión de los eventos deportivos. Los testimonios que hasta ahora se han presentado conforman la idea de que los fondos fueron enviados a cuentas de bancos ubicados en Suiza.

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Lo alarmante

En las investigaciones interpuestas en Estados Unidos se dado con una empresa llamada Mountigri Management Group, formada por tres personas solamente,  la cual de manera discreta se hizo de los derechos exclusivos de transmisión de los partidos de la Copa del Mundo en buena parte del continente americano, desde México hasta Argentina, teniendo como plazo de vigencia el año 2030. La empresa offshore tiene los contratos de 16 naciones de América Latina. De acuerdo con las autoridades de los Estados Unidos, Mountigri, es parte de una filial de la empresa de televisión mexicana Grupo Televisa.

De acuerdo a la información dada a conocer Mountigri pagó cerca de 190 millones de dólares para quedarse con las transmisiones de los mundiales de 2018 y 2022, declaró al rotativo neoyorquino Frank Dunne, editor de TV Sports Markets. El editor del semanario deportivo informo que dentro de la operación ha existido una confidencialidad dentro de los participantes, una especie de negociación de colaboración por reducción de penas condenatorias.  Después de las declaraciones de Burzaco, la empresa Torneos y Competencias, accedió a pagar 112.8 millones de dólares para llegar a un acuerdo con el Departamento de Justicia estadunidense.

El FIFAgate demuestra una trama de triangulación financiera. El organismo deportivo del futbol mediante sus representantes en América Latina y el Caribe opero al estilo de la empresa Odebrecht, a excepción de que se otorgaron millones de dólares no en busca de contratos para aumentar su presencia a nivel regional sino para conseguir contratos de juegos para multiplicar su impacto en el negocio de los derechos de transmisión del futbol.

Fuente

http://www.proceso.com.mx

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