A partir de este sábado 30 de septiembre de 2017, más de cincuenta países comenzaran a intercambiar automáticamente este sábado datos fiscales de sus residentes, esto con el fin de hacer frente a la evasión fiscal y eliminar el secreto bancario. La medida que va entrar en vigor busca que los territorios británicos de Anguila, Bermudas y las Islas Caimán, dejen de ser paraísos fiscales y formen parte de los primeros países en compartir de forma automática los datos bancarios de sus clientes.

La iniciativa impulsada por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), incluye a casi todos los Estados miembros de la Unión Europea, a excepción de Austria que se incorporara en un año, así como una docena de territorios dependientes de Reino Unido y Dinamarca, así como algunos miembros destacados del G20 como Sudáfrica, Argentina, Corea del Sur, India y México.

Con estas medidas se pretende impulsar una mayor comunicación interbancaria a nivel global. Se pretende informar desde movimientos básicos como retiro de efectivo, consulta de saldo hasta operaciones de alta complejidad entre los usuarios de servicios bancarios. La unión de más de cincuenta países alrededor del mundo, es un esfuerzo en cual se ha venido trabajando desde hace una década para hacer frente a la evasión fiscal.

En 2018 se busca aplicar estas medidas a una segunda serie de países dentro de los que se encuentran: Singapur, Suiza, Brasil, China, Rusia y Japón. Dentro de este acuerdo global, Estados Unidos es uno de los países que se ha negado a cooperar, debido a que cuenta, desde hace varios años, con acuerdos bilaterales en materia de protección e intercambio de datos.    

Para Pascal Saint-Amans, director de política y administración fiscal de la OCDE estas medidas impulsadas representan “el final del secreto bancario”, pues a través de intercambio de información entre países será más fácil detectar la apertura de cuentas en países con ligeras restricciones fiscales. A pesar de que el fraude fiscal no es un fenómeno que pueda desparecer de la noche a la mañana, este tipo de iniciativas dificultan el transitar de los recursos de procedencia ilícita al crear una red de comunicación sometida a estándares de seguridad más complejos, arriesgados y con el respaldo de la comunidad a nivel internacional.

Esta es una medida de las más conducentes que se han impulsado para hacer frente a los paraísos fiscales y las cantidades  exorbitantes de recursos que en estos se manejan. Para el portavoz de Oxfam en Francia, Manon Aubry, estas propuestas han avanzado en Europa pero han dejado de lado a otras regiones del mundo como América Latina, África y Asia. 

Después de casos representativos como “Luxeleaks” o los “Panamá Papers”, el papel de la información en la prevención, detección y enjuiciamiento de los criminales por fraude, lavado de dinero o evasión fiscal tiene un papel fundamental, ya que detrás de esta información se encuentra el trabajo de periodistas y la ciudadanía organizada que exige mayor transparencia y rendición de cuentas.  Los casos revelados explican cómo alrededor del mundo existen filiales no declaradas, flujo de recursos e ingresos desproporcionados que afectan seriamente la seguridad del sistema financiero y son problemas que las instituciones bancarias difícilmente pueden resolver de manera aislada. El proyecto de intercambio de información interbancario tendrá que dar sus primeros resultados a mediados de 2018, y  según la OCDE se podrán aplicar estas medidas a países, territorios y empresas multinacionales que han aceptado el intercambio automático de informaciones contables y fiscales de grandes grupos.

Fuente:
http://eleconomista.com

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