Nos encontramos en un escenario donde la tecnología ha transformado radicalmente la forma en la que interactúan las personas. En los últimos años se han generado cambios que han modificado la manera en la que se encuentra estructurado el sector de servicios financieros a nivel global. El impulso de innovaciones a través de dispositivos electrónicos y aplicaciones móviles de banca y crédito para la prestación de servicios financieros son algunos de los principales motivos que guían la creación de regulaciones especializadas para atender las necesidades del sector.

Hasta el día de hoy existen 12 países del mundo que  ha comenzado a dar los primeros pasos para regular una rama hasta el momento desconocida por el derecho. Estados Unidos, China y Reino Unido, son países que se han posicionado como líderes en el sector fintech, debido a que han apostado por la adecuación de leyes ya existentes, así como han impulsado la creación y desarrollo de marcos regulatorios que no afecten de forma directa la manera en la que las instituciones y actividades fintech se han desarrollado hasta el momento.

México mediante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en coordinación con el Banco de México (BM) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) han presentado una propuesta para la creación de la Ley que busca Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, iniciativa mejor conocida como Ley Fintech. Propuesta de Ley que será entregada a la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer), institución que tiene la tarea de aprobarla y turnarla al Congreso para su promulgación. Algo muy interesante es que para la elaboración del anteproyecto de ley, las autoridades tomaron en cuenta el modelo que ha sido utilizado en otros países con legislaciones más avanzadas al respecto.

La iniciativa de Ley está concentrada en tres áreas: pagos electrónicos, financiamiento colectivo y activos virtuales. Tiene por objetivo establecer un marco regulatorio para regular a  instituciones de financiamiento colectivo (crowdfunding), instituciones de fondos de pago electrónico (e-Money) e instituciones de administración de activos virtuales (exchanges de monedas virtuales)

Los principales planteamientos del documento elaborado por el Banco de México, la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores son:

  1. Serán reconocidas las instituciones de fondos de pago electrónico.
  2. Definirá las características de los activos virtuales, condiciones y restricciones de las operaciones, así como las medidas a las que deberán sujetarse las ITF para la custodia y control de los negocios.
  3. Permitiría a varias instituciones financieras invertir en las ITF, si cumplen con las reglas de prevención y lavado de dinero y protección a usuarios.

De aprobarse la Ley Fintech, en el país habrá un marco regulatorio de avanzada que dará seguridad y certeza a los usuarios y participantes en el sector financiero. Pese a ello al existir millones de pesos en transacciones sobre la mesa es posible que el proceso legislativo se torne complicado y entorpecido por la politización del tema y el deseo de obtener beneficios personales derivados de la promulgación de esta Ley. Además cabe señalar que en el país no existen precedentes de este tipo de iniciativas dado que somos la única nación en la que ya existen leyes que regulan a varias ITFs y les imponen reglas estrictas.

El proceso para la aprobación de la Ley Fintech representa uno de los mayores avances institucionales para hacer frente a los retos que implica la digitalización de los servicios financieros. Un proceso en el que sin duda debemos de estar atentos pues falta de experiencia en el sector puede ser un factor determinante en la composición de esta iniciativa.

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